9 abril, 2015

¡No me lo estoy creyendo!

— A veces me pregunto cómo he podido llegar a esto. ¿Quién soy realmente? ¿Por qué el dolor no me abandona? Y ¿Cuándo comenzó todo esto? El frío le invadía el cuerpo. No se había sentido a gusto en todo el día. Pensó que en cuanto comenzase a bailar, su mente se relajaría y le permitiría tener un poco de paz. Pero nada más terminar “el espejo” de calentamiento, supo que no iba a ser así. Estaba bailando con su pareja habitual, que la miraba extrañado. Delia solía sacar las figuras que Dyana y Jorge enseñaban con una facilidad que asombraba a sus compañeros.