9 abril, 2015

¡No me lo estoy creyendo!

— A veces me pregunto cómo he podido llegar a esto. ¿Quién soy realmente? ¿Por qué el dolor no me abandona? Y ¿Cuándo comenzó todo esto? El frío le invadía el cuerpo. No se había sentido a gusto en todo el día. Pensó que en cuanto comenzase a bailar, su mente se relajaría y le permitiría tener un poco de paz. Pero nada más terminar “el espejo” de calentamiento, supo que no iba a ser así. Estaba bailando con su pareja habitual, que la miraba extrañado. Delia solía sacar las figuras que Dyana y Jorge enseñaban con una facilidad que asombraba a sus compañeros.
4 abril, 2015

Baila esta Milonga en silencio

(No importa cuánto tango hay en tu vida, sino cuánta vida hay en tu tango)  La mayor parte de la gente estaba, o trabajando o en sus casas, realizando el sagrado ritual de la siesta. Aún no eran las cuatro de la tarde y entró en el café. No era el lugar habitual donde solía pasar la sobremesa pero desde que se enteró de la noticia, todos los fantasmas del pasado se le habían echado encima. Ni Laura, su mujer, ni Cristian ni Martin, sus hijos, sabían lo que le ocurría, pero estaba muy raro.